El panorama es preocupante y estamos en estado de alerta

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(27/8/18) La difícil situación económica general, fundamentalmente en su sector, hizo que durante todo agosto los dirigentes de SMATA salieran a realizar un relevamiento en Olavarría, así como en las tres delegaciones que la integran, es decir 25 de Mayo, Bolívar y Saladillo, que en esta oportunidad fue más exhaustivo que en las anteriores ocasiones cuando la dirigencia mecánica sale en forma habitual a recorrer y controlar la situación de sus afiliados.

El objetivo fundamental de dicho relevamiento fue llevar a cabo un pormenorizado y profundo estudio de lo que ocurre en las concesionarias, en los talleres, en los distintos ACA y en las estaciones de servicio, y ese estudio llevó a conocer números que en realidad son alarmantes, que preocupan muchísimo y que hacen que el panorama sea totalmente desalentador en el análisis efectuado en las 166 empresas que se encuentran bajo su órbita.

Respecto de las concesionarias, se ha notado una terrible merma en cuanto a la venta de vehículos tanto en lo que son operaciones de planes de ahorro y/o convencionales, manifestándose algo que en años anteriores se producía de manera casi normal: la renovación de autos y/o camionetas que hacía el sector de mayores ingresos económicos, como por ejemplo los productores del agro.

En tanto en los talleres el panorama que se pudo observar fue más preocupante todavía, ya que pega en forma directa a los trabajadores. Es que los propietarios confirmaron que es menor la cantidad de vehículos que deben arreglar durante el mes, por lo que tienen menores ingresos y ello trae como consecuencia el perjuicio para los empleados.

En varios casos han tenido que dejar cesante a los empleados y de esa manera se han perdido puestos de trabajo. Y también se ha manifestado aquí algo que preocupa: se ha cortado la cadena de pagos desde y para los proveedores, por lo que la crisis ahí golpea más fuerte que nunca. Por lo tanto, se han visto talleres casi desolados en una situación preocupante.

En cuanto a las sedes del ACA (Automóvil Club Argentino) y en las estaciones de servicio, la situación también es muy crítica. En los ACA hay auxilios mecánicos, lavadero, venta de combustibles, shopping y lubricento, y en todos estos ítems la merma es realmente alarmante.

También es alarmante en lo que respecta de las estaciones de servicio, por lo que deben estar cambiando mucho las costumbres de la gente ya que consume menos y aquí puede entrar a considerarse ese cambio de hábitos, o bien que utiliza otros medios para movilizarse inclusive para ir al trabajo. A la larga, todo termina perjudicando a los trabajadores que de esta manera ven peligrar sus puestos.

La alternativa al uso de combustible que se encuentra desde hace tiempo es el gas natural comprimido (casi 15 pesos vale el metro cúbico contra los 36 pesos que cuesta el litro de nafta súper, que además está por debajo de Infinia). Pero desde la dirigencia de SMATA tampoco se entiende que más precisamente en Olavarría no aparezca la ayuda desde el gobierno provincial para habilitar, a través de Enargas, a la empresa local Cidegas que desde hace mucho tiempo (nueve meses precisamente) tiene a sus trabajadores sin cobrar sus salarios, porque está imposibilitada de funcionar.

Con dicha habilitación Cidegas podría comenzar nuevamente a estar en funciones y de esa manera no sólo hacer que sus treinta empleados vuelvan a la normalidad laboral, sino que permitiría que el usuario de vehículos con GNC cuente con una alternativa viable para sus bolsillos. Sobre todo porque hay que mencionar que la nafta –cuyo precio está atado al valor dólar- aumenta permanentemente, por lo que el GNC permitiría “pelear” contra el precio de la nafta generando una alternativa inmediata en la economía del usuario.

Hasta la VTV (Verificación Técnica Vehicular) se ha sentido bastante, ya que la gente a veces no va a realizar dicho trámite para poder circular sin problemas con su vehículo por lo que se arriesga a tener que abonar una multa. Pero los más de ochocientos pesos que hay que pagar para controlar el auto duelen más que antes, por lo que opta para dejar ese dinero en su bolsillo y darle otro destino para sus necesidades más imperiosas.

Pero la preocupación del SMATA no termina en todos estos temas. Es que hay otra cosa que va en contra de los trabajadores: las empresas que tomaron una modalidad, aprovechándose de alguna manera de la flexibilidad que otorga la Ley 20.744, artículo 92 bis, por lo que tienen a prueba durante casi tres meses a empleados y antes de llegar al límite de ese lapso optan por dejarlo cesante.

Así, vuelven a tomar otro empleado y antes de los tres meses éste se queda sin trabajo, por lo que llegan a tomar cuatro trabajadores –preferentemente jóvenes- en un año. De esa manera también lastiman a todos esos trabajadores que tienen una firme ilusión de haber conseguido un trabajo, pero lamentable y sorpresivamente, en menos de tres meses deben salir a buscar otra alternativa laboral. Esta modalidad se ve, precisamente, en las concesionarias de marcas oficiales, de acuerdo a lo denunciado desde el sindicato.

Ante esta situación, que el SMATA respalda con números contundentes que cuenta en su poder, el sindicato mecánico ha decidido convocar a los afiliados de distintas empresas –el viernes por la noche ya concretó uno de esos encuentros- para interiorizarlos de la situación y para ponerlos en conocimiento de la modalidad mencionada anteriormente, y presentar un plan de lucha para hacerle frente a la actitud abusiva que han elegido tomar los empresarios. Y, de acuerdo con lo que dijo su secretario general Claudio Molina, no descarta tomar alguna medida de fuerza o realizar una denuncia ante el Ministerio de Trabajo. Molina dijo finalmente que “esto parece que es el principio de lo peor”.

(Nota publicada en Diario EL POPULAR, el domingo 26 de agosto de 2018)

 

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