Carlos Pacheco: “Todo cambió y ahora no hay margen de error”

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(24/Feb/16) Desde los 16 años trabaja como mecánico. No quiso estudiar y su padre le consiguió un puesto como ayudante en Rectificadora Briozzo, y allí hizo toda su trayectoria laboral. Comenzó haciendo mandados y barriendo el taller, pero hoy está inmerso en la tecnología que ayuda, y mucho, a no tener margen de error cuando hay que armar un motor. Además, es dirigente de SMATA.

“Desde chiquito que soy mecánico, podría decirse. De pibe me gustaron los fierros y cuando salí de la escuela primaria no quise estudiar, así que después por suerte mi viejo (Reynaldo Enrique, fallecido) me consiguió trabajo en la rectificadora Briozzo. Entré el 5 de enero de 1971, así que hace 45 años que hago esto” comenzó contando Carlos Pacheco (61).

“Empecé como ayudante, a lavar motores. Y de ahí en más seguí barriendo el taller, hice mandados, había gente grande trabajando que era muy buena que me enseñaba, fueron los que me explicaron todo, dando idea de cómo había que trabajar. Era más sofisticado, porque era todo con medidas, era una mecánica compleja. Se desarmaba el motor, se limpiaba, se tomaban medidas de las piezas, eran pasos que uno iba haciendo y aprendiendo. A medida que se hacía, uno se ponía práctico. Pero luego había que hacer trabajos en el motor, como la tapa de cilindros, cigüeñales, se hacía el 60 del motor. Pero nunca me olvidaré de la gente que me guió y me enseñó en aquellos años” siguió contando Carlos, quien siempre fue fanático de los fierros y quería que un hijo corriera, al menos, en karting, pero no tuvo suerte en ese aspecto: llegaron dos mujeres (Valeria, 31, y Victoria, 26), fruto de su matrimonio con Marta Haydée.

“Con el tiempo se fue modernizando el tema de las maquinarias. La tecnología fue otra cosa, ya no se hizo tanto de manera manual. Desapareció todo lo artesanal y le dio lugar a las máquinas, que también son más perfectas, porque hoy día se trabaja con cero tolerancia de error, no hay fallas. Por supuesto, uno fue adaptándose, no quedaba otra alternativa. Y ahora, específicamente, estoy en la parte de tapa de cilindros, donde también hay una diferencia abismal con lo de antes, ya que trabajamos con máquinas neumáticas que realmente da gusto. Hay otra seguridad, total certeza, y no hay errores técnicos, lo mismo que con los repuestos” contó Pacheco, que sigue trabajando en Rectificadora Briozzo.

Cabe señalar que Carlos Pacheco también integra la comisión directiva de SMATA, entidad que actualmente son alrededor de 650, entre Olavarría y sus subdelegaciones de Bolívar, 25 de Mayo y Saladillo.

"Me convocaron y acepté porque éste es un grupo excelente", dijo Carlos.
«Me convocaron y acepté porque éste es un grupo excelente», dijo Carlos.

“He pasado por muchas comisiones, desde hace 15 años, en la época en que el gremio era muy fuerte en su momento y ahora que está resurgiendo. Una vez había decidido retirarme de la dirigencia, pero estos chicos que están ahora volvieron a llamarme, me convocaron para trabajar, y acepté por el grupo excelente que hay” explicó, quien actualmente ocupa el cargo de vocal, “porque no quería ningún cargo arriba, sino uno de abajo pero sí que me permita ayudarlos”, agregó, quien hace un sacrificio muy grande cada día –aunque ahora más liviano, ya que viaja en su vehículo- porque siempre vivió en Sierra Chica, “y antes tenía que viajar en micro, que fueron años así, y durante un tiempo lo hice en moto, viniendo dos veces por día y regresando otras tantas”.

A propósito, el Sindicato de Mecánicos Afines Transporte Automotor -que tiene como secretario general a Claudio Molina desde el 16 de marzo de 2016 y durante un período de cuatro años-, se reunió en la noche del 23 para realizar una nueva reunión de comisión directiva en su sede de Alsina 2631, oportunidad que los dirigentes aprovecharon para tratar diversos temas y también comer un asado y luego de la medianoche levantar las copas para celebrar el Día Del Mecánico.

Aunque el gran festejo será el próximo sábado 27 cuando se lleve a cabo una gran fiesta que tendrá lugar desde la mañana en una quinta, donde se reunirán los afiliados y sus familias, quienes además de compartir un almuerzo disfrutarán de una tarde con juegos y entretenimientos, además de realizarse sorteos para los pequeños hijos de los trabajadores mecánicos.

(Nota especial publicada en Diario EL POPULAR, el 24 de febrero de 2016)

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